10 PEQUEÑOS CAMBIOS PARA MEJORAR TU SALUD
Fuente: efesalud.com
1. CUIDA TU CUERPO
La prevención y la detección precoz de la
enfermedad son los dos pilares básicos para
mantener el estado de salud. Además de tener
unos hábitos de vida saludable, la vacunación es
fundamental para la prevención. Respecto a la
detección precoz, la realización de chequeos
periódicos es clave: estudios urológicos para el
cáncer de próstata y ginecológicos para cánce-
res de mama y cérvix, colonoscopias para el de
colon, espirometría para EPOC, etc.
Recuerda. Hacerte un chequeo es la inversión
que conlleva el mayor beneficio, el de tu salud.
2. ¡ESA POSTURA!
El dolor de espalda de uno de los malestares
más extendidos y más sencillos de prevenir.
Hacer ejercicios de flexibilización con pilates
o yoga y potenciar la musculatura abdominal y
dorsolumbar con natación o en el gimnasio son
unos pequeños cambios con los que prevenir
enfermedades de la columna.
Recuerda. Cuida la higiene postural en el trabajo
y realiza un mínimo de 10 minutos diarios de
ejercicio: prevendrás el dolor de espalda y ganarás
en bienestar.
3. MENOS PLATO Y MÁS ZAPATO
Cualquier persona que desee ganar en salud,
además de mejorar la dieta, debe aumentar la
cantidad de ejercicio físico. Realizar 5 comidas
al día, entre las que no deben faltar un desa-
yuno completo formado por lácteos, frutas y
cereales integrales y una cena ligera, no bastan
para estar sanos: ponerse en forma nos ayuda
a reducir los factores de riesgo cardiovascular,
además de actuar como relajante emocional.
Recuerda. Practica deporte de forma habitual y
ponte unos objetivos reales: te sentirás mejor.
4. DUERME LO SUFICIENTE (Y UN PO-
QUITO MÁS)
No podemos vivir sin dormir. De hecho, dor-
mir lo suficiente (7-8 horas) y con un sueño de
buena calidad es fundamental para mantener
una vida saludable.
Recuerda. Si duermes poco o mal, aumenta el
riesgo de padecer algunas enfermedades y dis-
minuye tu calidad de vida. ¡Dormir bien es salud!
5. DALE AL PLAY
Está confirmado: las personas más activas
cerebralmente están más protegidas contra
el deterioro cognitivo, lo que se traduce en
bienestar y prevención de enfermedades como
el alzhéimer o la demencia.
Recuerda. Mantente activo socialmente, lee libros
y periódicos, disfruta de la música y la pintura,
aprende a tocar un instrumento o un nuevo
idioma, haz pasatiempos… ¡Dale trabajo a tu
cerebro y detén el deterioro cognitivo!
6. ¡MÓJATE!
El agua es fundamental para el cuerpo huma-
no, tanto para ayudar a nuestro organismo a
recuperar la que se pierde a través de la orina,
el sudor o el aliento como para realizar uno de
los deportes más completos y recomendables,
en el que se trabajan todos los músculos, liga-
mentos y tendones: la natación.
Recuerda. Nunca esperes a tener sed para beber
agua (una media de 2 litros diarios) e intenta
nadar al menos una vez por semana: tu cuerpo
te lo agradecerá.
7. RESERVA 5 MINUTOS AL DÍA PARA
RELAJARTE
Aunque los factores de riesgo más conocidos
(tabaco, colesterol, hipertensión) son una
parte importante, está comprobado que los
factores psicológicos también son un gatillo
de numerosas enfermedades cardiovasculares
como el ictus, la angina de pecho o el infarto
de miocardio.
Recuerda. Reduce las sustancias estimulantes
y disfruta de actividades relajantes (música,
respiración, ejercicios suaves como tai chi): vivir
sin estrés es el secreto de una vida longeva y de
calidad.
8. MIRA EL CIELO A DIARIO
Habrás notado que tus ojos se resecan mu-
cho los días que haces un uso continuado de
tu ordenador o tu smartphone. Esto puede
dañarlos porque genera estrés visual e incluso
vista cansada y miopía. El mejor consejo para
evitarlo es intentar mantener la pantalla al
menos a 50 cm de distancia y aplicarte colirio
cuando notes tus ojos secos.
Recuerda. Tómate un breve descanso de tus
pantallas cada 2-3 horas, mira al cielo o al
horizonte y parpadea con frecuencia: ganarás
en salud ocular.
9. ¡SONRÍE!
Las emociones positivas, como la alegría, el
entusiasmo, la satisfacción o el orgullo, son una
fuente necesaria de bienestar y calidad de vida
y proyectan una imagen nuestra más atractiva,
lo que favorece que otras personas positivas
deseen aproximarse a nosotros.
Recuerda. Si evitas sonreír porque no te gusta el
aspecto de tu boca, ponle remedio de inmediato
con una ortodoncia, unas carillas de porcelana
o un blanqueamiento dental. Porque si te ríes,
liberas el estrés y la ansiedad y ganas en salud
física y mental de manera inmediata.
10. QUIÉRETE MUCHO
Verse bien es sentirse bien. Si alguna parte
de tu anatomía no te gusta, sigue los nueve
consejos anteriores: deporte, dieta equili-
brada, manejo del estrés y abandono de los
malos hábitos. Además, la dermatología y la
cirugía estética te ofrecen variadas solucio-
nes, tanto para corregir, como para mejorar
(cirugía láser ocular, blefaroplastia, aumento
de pecho, etc.).
Recuerda. El elixir de la eterna juventud no existe,
pero está en tu mano retrasar el envejecimiento
y modificar tu imagen.
Basta con modificar algunos hábitos para disfrutar de una vida plena y sana. Algunos sencillos cambios como corregir la
postura, variar la dieta, cultivar el intelecto o cuidar las emociones provocarán una mejora de tu salud en cadena.
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